
Materiales viejos y nuevos; obra sobre papel, gravitaciones, collages.
Caro
Siempre intento mantenerme abierto, abrirme a lo inesperado. Así es como se revelan las nuevas posibilidades. Me encanta descubrir nuevos materiales. Cada material pide una manera distinta de trabajarlo, y siempre intento utilizarlo de una manera tan directa y frontal como la que empleo con el acero. Así que uso el bronce y el latón de la misma forma -ignorando su pasado de metales semipreciosos que es, al menos en parte, el resultado del complejo y difícil progreso de fundición. Así que tanto si se funden las unidades, como si se juntan a máquina o simplemente se encuentran, se convierten en parte de mi vocabulario, listas para formar parte del collage. Con la plata, o incluso con el oro, ocurriría otro tanto. Siempre intento eliminar lo precioso, el valor, del material.
He trabajado varias veces con papel, empleándolo como elemento escultórico. El papel es muy versátil. Aunque acepte una marca, una línes o un color, el papel hecho a mano tiene una realidad como material. Trabajé con papel varias veces con Ken Tyler al norte de Nueva York y una vez en Japón, en Obama, al norte de Kyoto, en el mar de Japón. En casa de Tayler vi que podías dibujar sobre papel mojado y extenderlo a lo largo de una barra, y que a la mañana siguiente, cuando estaba seco y rígido, mostraba tu línea serpenteando sobre él, adoptando el contorno en sentido físico. En Japón trabajé con la familia Ohé. Eran campesinos que se ganaban la vida haciendo papel washi, papel de bayas empleado para cortar los patrones de los kimonos. Trabajaban en su casa de campo. Cogíamos impresiones con al técnica de intaglio de objetos relativamente comunes, como desagües, tijers, etc. Una mañana, cuando llegué, el señor Ohé estaba en el tejado; por iniciativa propia estaba haciendo una impresión de las tejas para mí. Y por supuesto, tenían toda la razón. Ninguno de nosotros hablaba la lengua del otro, pero estabamos en sintonía, nos comprendíamos.
Chillida
Yo me pasé gran parte del verano pasado haciendo gravitaciones, que son mis "papeles". He hecho muchos collages en mi vida. No son malos, pero tengo un problema con el pegamento. Y un día me dije, "¿por qué estás haciendo collages sino te gusta el pegamento?". Entonces dejé de usar pegamento y decidó poner espacio en vez de pegamento. Puse los papeles unos encima de otros y los colgué con cuerdas y los llamé "gravitaciones". Esto es importante para mí porque incluso sin un gran peso, hasta el papel más delgado está siempre conectado con al gravedad. Me pareció muy emocionante. Al principio la gente no se lo tomó en serio. No se daban cuenta de la diferencia entre esto y el collage. Hay una gran diferencia.
Caro
Sí, pero es fundamental. En vez de tomar una idea recibida, has usado tu propia idea Así es como se debió de inventar el collage en su momento.
Escultura y arquitectura
Caro
La arquitectura ha lleguado a jugar un papel importante en mi pensamiento en los últimos 10 o 15 años, pero cuando miro hacia atrás creo que siempre estuvo ahí, aun cuando sólo fuera de forma tangencial a mis intereses. Una pieza que hice en los años 50 hacía referencia a la capilla de Le Corbusier en Ronchamp; pero la arquitectura estaba presente aún antes, en mis trabajos de estudiante. La disposición de las formas, las evocaciones del alzado y de la planta, las relaciones entre el sólido y el espacio, todo ell es propio de la arquitectura.
La manera en que un espectador ve mi obra tiene relación con la manera en que nosotros vemos la arquitectura. Exige una forma de mirar bastante distinta de la que empleamos, por ejemplo, para mirar un mármol de Brancusi colocado en una peana giratoria, o una escultura de Miguel Angel en la cual los planos se suceden en espiral en torno a un eje central. Los alzados y plantas de mis obras están más próximas a las superficies lisas de Donatello, y tiene que ver con la arquitectura. Las figuras de Donatello son como edificios -con alféizares salientes y tejados inclinados hacia la distancia. Su vitalidad mezclada con quietud es algo a lo que respondo, algo muy emotivo pero controlado -como Matisse.
En estos momentos veo al escultor como algien que se aproxima al mismo ámbito estético que el arquitecto, aunque por supuesto ambos vienen de lugares distintos y tiene diferentes preocupaciones y perspectivas. Pero tu obra, Eduardo, y la mía hablan de cuestiones arquitectónicas.
Chillida
Abandoné la arquitectura porque cuando empecé a estudiar me dí cuenta rápidamente de que tenía problemas con el ángulo recto. La arquitectura estaba demasiado cerca del ángulo recto. El ángulo recto es un ángulo fantástico, por supuesto. Es el ángulo más fuerte pero es intolerante. Es muy limitado. Si usas ángulos de entre 88 y 93 grados, por ejemplo, tienes muchas posibilidades. Todos estos ángulos son más tolerantes. Pero amo la arquitectura. He realizado varios homenajes a arquitectos y quizás mi obra tenga muchas conexiones con la arquitectura.
(Nota: La idea de ángulo recto griego nace de la sombra en el suelo de un cuerpo en pie, la cual nunca es exactamente 90 grados.)
Caro - Chillida
Diálogo de escultores
