29.8.10

26.08.10.


Cúmulos de estratos aplastados
que contienen aparatos domésticos y arena,
antenas e insectos,
restos (de grasa) y bolsas de basura.

Debajo paisajes hechos de viento y agua
con los que alguna vez soñaste.
La vibración de las hojas y la sombra en el suelo.

Por encima el reflejo de la oscuridad y
el vacío cayendo, siempre cayendo,
siguiendo movimientos sin sentido.

Y al final de la cueva el brillo en el cristal
(que te calma y te responde).



Turner, en el fondo un pintor naïf.



Un dedo impreso en un papel percibido como una grieta.
Un rostro conocido visto como, absolutamente deformado por la luz, irreconocible y extraño. No puedes dejar de sentir como si fuera la primera vez que lo ves realmente.