5.5.26

Figuras, 2023 - 2025. Manuel Rosa. Galeria Fernando Santos, Porto






Conviene que la poesía sea inseparable de lo previsible, pero todavía no formulado.

Tierra movediza, horrible, exquisita, y condición humana heterogénea se apropian una de otra y se cualifican mutuamente. La poesías e extrae de la suma exaltada de sus reflejos.

El alojamiento del poeta es uno de los más imprecisos: el abismo de un fuego triste licita su mesa de madera blanca.
La vitalidad del poeta no es una vitalidad del más allá, sino un punto diamantado actual de presencias transcendentes y de tormentas peregrinas.

No te demores en el surco de los resultados.

A nadie pertenecemos salvo al punto de oro de esa lámpara, desconocida e inaccesible para nosotros, que mantiene la vigilia del valor y el silencio.

Uno no pelea sino por las causas que él mismo moldea: al identificarse, arde con ellas.

Actuar como primitivo y prever como estratega.

Las cosechas más puras se siembran en un suelo que no existe. Eliminan la gratitud y solamente están en deuda con la primavera.

Acercar una cerilla a la lámpara y lo que se enciende no alumbra. Es lejos, muy lejos de tí, donde el círculo ilumina.

El fruto está ciego. Es el árbol quien ve.

La lucidez es la herida más cercana al sol.

¿Estamos destinados a no ser sino comienzos de verdad?

En tu cuerpo consciente, la realidad adelanta algunos minutos de imaginación. Ese tiempo nunca recuperado es un abismo extraño a los actos de este mundo. Nunca se trata de una sombra simple a pesar de su aroma de clemencia nocturna, de supervivencia religiosa, de infancia incorruptible.

De manera brusca, recuerdas que tienes un rostro.

En el bucle de la golondrina se forma una tormenta, se construye un jardín.


René Char
Furor y misterio